La Bota 10 de Manzanilla Pasada “1/15”

Saca de enero de 2008
D.O. Manzanilla Sanlúcar de Barrameda
15,4% alc.
Edición limitada a 2400 botellas de 75 cl
Bodega: Hijos de Rainera Pérez Marín, Sanlúcar de Barrameda

10p

Se trata de un vino de poco más de 15 grados que fue seleccionado hace 22 años por Rafael Rivas, capataz de La Guita que ya se hizo cargo de las Bodegas de la Calle Misericordia cuando fueron adquiridas en 1986 por esta antigua casa sanluqueña de hondas raíces montañesas. Se apartaron 15 botas bodegueras en una solera de manzanilla bien criada con objeto de crear una manzanilla vieja de calidad excepcional que estuviera disponible para disfrute de los mejores conocedores del entorno familiar, así como, sobre todo y siguiendo la tradición, por si en algún momento hubiera sido necesario recurrir a ella para dar una ‘espuela’ al vino comercial de la casa.

El creciente éxito de mercado de las versiones cada vez más ligeras y jóvenes de La Guita ocasionó que esta pequeña solera 1/15 se quedara por completo al margen de la comercialización, de modo que no ha sido objeto de ninguna saca en los cuatro lustros y medio transcurridos desde su creación con vinos que ya tenían su buena media docena de años de crianza biológica a sus espaldas. A fin de mantener su carácter y de que no se amontillara, el capataz Rivas ha ido cuidando con esmero de las 15 botas, tocándolas tan sólo para extraer cuatro o cinco arrobas (equivalentes a 16 litros cada una) de vez en cuando, incluso en años alternos, que eran repuestas con vino procedente de la mejor solera de La Guita. El resultado es una auténtica manzanilla pasada de singularísimo estilo. Como las de antes.

Otra característica que contribuye a hacer único este vino y darle un inigualable carácter biológico (intensas y aceradas sensaciones acetaldehídicas en boca) es que las botas están llenas casi “a tocadedos”, muy por encima del nivel de 5/6 habitual en el Marco del jerez. De este modo, la lámina de levaduras (muy debilitada por la edad y por la escasez de nutrientes del vino) de estas vasijas no es tan extensa y puede mantenerse con el aporte de los escasos rocíos periódicos, cumpliendo su función de barrera entre el vino y el efecto intensamente oxidativo del aire. Por otra parte, la debilidad y la escasa superficie de la flor no alcanza a mantener un intenso efecto sobre la manzanilla, que evidencia algunas elegantes notas oxidativas, así como un inicio de elevación del grado alcohólico, en torno a 15,4%.

La vejez media real de este vino debe de rondar los 12/14 años. Dado su peculiarísimo modo de producción, creemos que el plazo previsible que transcurrirá hasta que se pueda hacer una nueva saca de estas mismas botas será de un par de años como mínimo.

La Bota de Manzanilla Pasada (núm. 10) es un vino complejo y potente, de equilibrado frescor y con unas elegantes notas oxidativas que le dan mucha personalidad y que lo separan netamente de La Bota de Fino y La Bota de Manzanilla que han constituido las ediciones 2, 4, 7 y 8 de la serie ‘La Bota de’. Acompaña con gran versatilidad una variedad de platos, desde los más agradecidos (guisos y arroces marineros, cecina de vacuno) hasta los más complicados (huevos con boletus, revuelto de tagarninas, tortas de queso extremeñas). Se recomienda servir a unos 10/12º C, siempre en copa más amplia que el catavinos.

Se trata de un vino estable y robusto, que se mantendrá perfectamente en botella durante años, con una ligera evolución como sucede con todos los grandes vinos.

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