La Bota 12 de Pedro Ximénez “Montilla”

Saca de febrero de 2008
D.O. Montilla-Moriles
10,5% alc.
Edición limitada a 1400 botellas de 75 cl
Bodega: Pérez Barquero, Montilla

12p

Embotellada casi al mismo tiempo que la edición núm. 11 (La Bota de Pedro Ximénez de Jerez), la idea fundamental que está detrás de este lanzamiento en paralelo es poder comparar dos estilos muy diferentes de PXs puros (esto es, sin encabezar con olorosos, sino sólo con alcohol vínico). Por un lado, el estilo jerezano, representado por La Bota de Pedro Ximénez 11, y por otro lado el estilo montillano, representado por La Bota de Pedro Ximénez (nº 12).

Esta saca de febrero de 2008 constituye en cierta medida una continuación de La Bota de Pedro Ximénez 3 “De Rojas” que fue lanzada en octubre de 2006, sólo que el vino es unos pocos años más viejo y, por tanto, más concentrado que la edición núm. 3, en parte por el año y medio adicional transcurrido sin refrescar las botas seleccionadas en su día, en parte por la inclusión en la selección de alguna vasija de mayor edad media.

Por un lado, en La Bota de PX de Jerez (11), debido a las peculiaridades de su elaboración, tenemos un vino a 16,7º alc en el que, junto a una moderada presencia de la fruta pasificada, abundan las notas oxidativas, en una nariz expresiva y compleja. En cambio, La Bota de PX de Montilla (12) es un vino de unos 25/27 años de vejez, con una graduación en el entorno de los 10, 2º alc., a la que se ha llegado partiendo de una graduación inicial de entre 12 y 15º alc. en un proceso de crianza en vasijas llenas por completo, casi hasta la corcha. El resultado es un vino más denso y con más porcentaje de azúcar, en el que las notas de la fruta pasificada se imponen a pesar de su gran vejez. En cualquier caso, un estilo claramente distinguible del PX jerezano representado en la edición número 11 de la serie ‘La Bota de’.

La Bota de Pedro Ximénez nº 12 constituye por sí mismo un postre goloso y complejo. También se puede combinar con éxito con helados y sorbetes, o con algo de chocolate negro. Sus aromas se expresarán en plenitud a unos 16/18º C, pero resultará más agradable al paladar unos grados más fresco, en torno a los 12/14º C. También en este caso se trata de un vino indestructible, que irá creciendo en botella con el paso del tiempo.

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